martes, 12 de enero de 2010

Psicología mabeliana

De repente, siento que toda la humanidad, todas las neurosis, las miserias, todos los miedos; en fin, todo lo que nos hace humanos, se puede sintetizar en:

1. Veo un señor con dos salchichas peludos. Iguales, iguales. Hay un ruido y los dos se dan vuelta exactamente en el mismo momento (¡Son iguales y se dan vuelta al mismo tiempo! Mi cerebro estalla). Y me doy cuenta de que nada nos fascina tanto como la sincronía. Hasta tenemos un deporte olímpico al respecto. Y muchos grupos musicales adolescentes.
2. Veo desde el colectivo una gorra, tirada sola, en la autopista. Se me hela la sangre. No puede ser, algo terrible paso. Algo trágico. Y me doy cuenta de que nada nos asusta tanto como las cosas solas, en lugares que no son.

Entonces, ahí, en ese momento, entiendo que todos nos podemos explicar por 1 y 2. Lo cual tiene mucho de 1, y por eso es fascinante.

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Decimeló, decimeló... Esperá que me siento. Ahora sí: decimeló.